12 dic 2010

De lo que un papel tiene para decir

Para empezar tómame en serio, porque un papel escrito en negro debe ser tomado en serio. Un papel que habla debe ser escuchado. Y recuerda que lo que busco no es encontrar un texto para el lector, sino un lector para mi texto.

Un papel con frases desordenadas es peligroso, puede estar a punto de explotar. Imagínalo, pobre, tan confundido, sin un rumbo definido ¿No te da pena?

Un papel que se guarda doblado es uno que no quiere ser visto, tiene quizá miedo de su desnudez, porque un papel tiene emociones, y ¿Cuánta gente conoces que haya desnudado sus emociones ante alguien?

Un papel que fue escrito, alguna vez fue pensado como propio, alguna vez fue parte de algún escritor. Todo papel ha intentado dar vida a algo que anheló el escritor, porque para lo que tenemos y podemos ver hoy ante nosotros, no nos hace falta un papel.

Un papel puede guardar infinidades de cosas muy significativas, pero hay cosas que sólo los genios pueden plasmar en un papel, cosas grandes que alguien como yo no puede explicar, cosas quizá tan grandes que no entren en un papel. Por eso creo que no voy a poder guardarte en un papel.

¿Y para qué? ¿Para qué tengo tantas hojas? si sé que en ninguna voy a escribir algo alegre. Voy a abollarlas todas me dije, porque creí que no las necesitaba. Así que hice también un bollo la hoja en la que escribí de mi flor, y taché todo, todo menos las palabras de esperanza.

De la historia no me gustó el final, pero no fui el escritor ¿Y hoy quién va a darme algo para leer? Si no me quedó ni si quiera una página arrancada de algún libro.

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