Hemos coronado a un monstruo,
nuestro rey es un destructor de esperanzas
que va a torturarte y sacártelo todo.
Nos dejamos engañar por su sonrisa,
esa que devora todos nuestros sueños
y con afilados dientes todo arruinará.
Saludemos a la bestia implacable,
que ingiere el pavimento y aniquila
eso sobre lo que estábamos parados.
Aún te persigue la voraz criatura,
y su boca te provoca abstinencia
deshilachando la cuerda con la que pensabas huir.
El monstruo no te dejará,
no tendrás paz aunque estés solo,
no queda mas que abrazarlo y morir con él.
Buenisimo chabon, sos un crack
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